Muslos de pollo en salsa

Creo que cuando alguien toma la iniciativa de aprender a hacer platos resultones y que sean para toda la familia, debe aprender desde abajo.

Me explico: De buenas a primeras, yo no me pondría a hacer una caldereta de bogabante, por mucho que me encante cada vez que la como, porque puede ser todo un fiasco. Es mejor empezar con cosas más sencillas y de toda la vida. Y luego ir subiendo poco a poco la intensidad de tus platos. Sobre todo si eres una cocinillas DiY, es decir, que lo haces y aprendes todo tu mism@ con recetas que encuentras en la red o porque le preguntas a tu madre, abuela, tía o suegra.

Uno de los platos que más hago en mi casa es este sencillo plato de muslos de pollo en salsa. No tiene ningún misterio y lo puedes hacer cualquier día con poquitos ingredientes. Todos se chuparán los dedos y quedarás como una reina.

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

  • Bandeja de 8 muslos de pollo
  • 1 pimiento rojo
  • 2 pimientos verdes
  • 1 lata de tomate triturado o 6 tomates pera
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 2/3 vasos caldo de pollo
  • AOVE
  • Sal
  • Azúcar

RECETA

Como digo, esta receta es rápida y sencilla. Solo necesitas tener una olla o sartén con buen fondo para cocinar todos los ingredientes.

Empezamos con el tomate. ¿Eres de la que les gusta el tomate 100% natural? Entonces, compra unos buenos tomate pera, más o menos 6. Los lavas y los rallas.

Si prefieres ahorrarte este paso, puedes comprar tomate triturado 100% natural. Una lata mediana.

Antes de cocinar cualquier cosa, yo prefiero tener todo preparado y a mano, para luego no tener algún susto de me falta un ingrediente principal. Sí, me ha pasado en mis comienzos y al final sales del paso como sea, pero siempre le faltará ese toque a la receta.

Así que empezamos con los pimientos. Quita las pepitas y córtalos como más te guste. Yo suelo hacerlo en cuadrado, tipo paisana, así se hacen mejor y más rápido que si haces trozos más gordos.

Lo mismo hago con la cebolla. Mismo tamaño para que la verdura se haga uniformemente.

La cebolla, si no la queréis cortar, siempre podéis rallarla, pero a mi me gusta más a corte porque se pocha de manera diferente en la sartén con las otras verduras.

Por último pelo los dientes de ajo y los corto en láminas.

Empezamos a cocinar. Para ello, pondremos un chorrito de aceite en la sartén donde cocinemos. Echaremos el tomate (rallado o triturado) y para que no quede excesivamente ácido, debemos poner una cucharadita de sal y dos de azúcar.

Removemos un poco para que todo quede mezclado, tapamos la sartén, dejamos el fuego a medio-alto y no removemos durante los primeros minutos. Yo hasta pasados 5-7 minutos ni lo toco.

Tenemos que hacer que el tomate pierda todo el agua y se quede en un concentrado. Esto le dará un sabor muy especial a nuestra salsa, que como habéis podido intuir es un sofrito de toda la vida.

Aquí podéis ver cómo queda el tomate, totalmente reducido, haciendo como una pasta con un sabor muy intenso

En mi casa les gusta mucho este tomate que cocino, pero tiene que tener algo que normalmente no se haría y es, dejar que se churrusque un poquito, sin llegar a quemarlo del todo. Ya que ese sabor más fuerte le da un toque más especial.

Como digo, esto lo hacemos en mi casa, porque nos gusta así, pero eso no quiere decir que vosotros tengáis que hacerlo. Es más, en cuanto veas que la salsa de tomate pierde todo el agua y se queda en menos de la mitad de lo que has puesto, es momento de sacarla.

No te olvides de probar la salsa, para el ajuste de la acidez del tomate. Si ves que sigue ácida, añádele un poco de azúcar.

En la misma sartén donde he hecho la salsa de tomate, después de retirarlo, pongo una chorrito de aceite, el ajo y los pimientos cortados. Hay que ir moviendo la verdura para que no se queme, ni se pase. Yo, normalmente, pongo el fuego medio y voy removiendo con mi espátula de madera. Cuando veo que el pimiento tiene un color más brillante y cuando lo tocas con la espátula sigue algo duro, pero ha bajado su intensidad, es el momento de echar la cebolla.

Lo mismo que con los pimientos, queremos que se poche, no queremos que se queme, por lo que, con el fuego a medio gas, vamos removiendo nuestras verduras en la sartén. En cuanto la cebolla blanquee y veamos que está hecha, ponemos toda la mezcla en el vaso de la batidora.

Este paso es opcional. A todo aquel que le guste la verdura, puede dejarla en trozos y comérsela junto al pollo. Pero en mi casa, a algunos no les gusta encontrar la verdura y no estoy hablando de la persona más pequeña, si no del más mayor 😀 😀

Así que para no tener problemas, yo prefiero batir toda la salsa y no dejar ni rastro de que lo que está comiendo es verdura pura y dura.

Batimos bien todos los ingredientes (poner el tomate aquí es opcional, yo no lo hago, porque me gusta más echarlo cuando ponga la salsa) y dejamos reposar en el mismo vaso de la batidora.

En la misma sartén, con los jugos de las verduras, el tomate, … ponemos los muslos de pollo para marcarlos.

Personalmente, yo antes de ponerlos al fuego, siempre corto la carne del muslo, para que se haga bien por dentro, si no, podría ser que llegara a estar algo crudo.

Cuando están a medio hacer y les has dado la vuelta un par de veces, es el momento de echar la salsa de las verduras y la del tomate en la sartén con el pollo y añadir el caldo de pollo (si no tenéis caldo, le podéis poner agua, sin problema, pero el caldo de pollo, le da un sabor mucho más intenso).

Dejamos el fuego medio-alto durante unos 15-20 minutos, con la tapa puesta para que se vayan mezclando todos los jugos y no se escape nada con el choporreteo. A los 20 minutos, le doy la vuelta a los muslos de pollo y muevo la salsa, viendo si el caldo se ha ido evaporando. A partir de aquí ya es cuestión de cómo te guste la salsa, más densa, déjalo un rato más y que se vaya evaporando el caldo, que te gusta más líquida, déjala otros 5/10 minutos y apaga el fuego.

A nosotros con gusta intensa y con cuerpo, por lo que normalmente, después de darle la vuelta al pollo y remover un poco la salsa, si veo que todavía hay caldo, dejo que evapore, pero bajo el fuego a medio-bajo, para que los muslos no se me quemen.

Ahora solo queda emplatar y comer.

Plato de pollo en salsa para chuparse los dedos. Una receta de toda la vida con la que siempre triunfas

¡Ah! se me olvidaba. Lo bueno del pollo es que lo puedes acompañar casi con cualquier cosa, un poco de verdura, ensalada, patatas,…

Yo hago unas patatas gajo al horno con especias para así mojar un poco la salsa y ahorrarnos el pan. Pero esta receta ya os la traeré otro día.

¡Que aproveche!

Espero que os haya gustado la receta y si la hacéis me mandéis fotos y/o comentarios.

4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Mony dice:

    Tiene una pinta fabulosa, me la apunto para prepararla en casa.

    Le gusta a 1 persona

    1. con cuatro ingredientes que siempre tienes por casa, tienes un plato de toda la vida y super resultón 🙂

      Me gusta

  2. No suelo hacer el pollo así pero me ha encantado la receta así que cualquier día lo probamos, también trituraré la verdura que en mi casa no les gustan los trozos. Tiene una pinta genial!!

    Le gusta a 1 persona

    1. Hay mil maneras de prepararlo y esta es muy deliciosa y sencilla.
      Tenemos que tener mil trucos para las familias y sus manías alimentarias. ☺️

      Me gusta

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