Pizza casera

Este plato lo hacemos una vez al mes en casa. Mi medio limón y la peque les encanta esta receta y nunca se cansan de pedirla, así que sí o sí tengo que hacerla.

Lo mejor es la masa: esponjosa y deliciosa, que todo el que la prueba, repite sin parar.

INGREDIENTES

  • 500 gr. Harina de fuerza
  • 9 gr. Levadura seca de panadero (yo le pongo 2 sobres de levadura de panadero de la marca vahiné
  • 2 ccdas de AOVE
  • 300 mml de agua tíbia (esto es aproximado, a veces se pone un poco menos, todo depende del momento en que estéis amasando.
  • 1 cdta de sal

RECETA DE LA MASA

La masa es muy sencilla. Sólo es mezclar los ingredientes poco a poco.

Hace unos años me regalaron una Kenwood con gancho para amasar. Creo que es uno de los mejores regalos, de cocina, que he tenido. Los que me la regalaron no pensaron tanto en esto, pero sí en los postres y es que nunca me ha fallado.

Para empezar, echo la harina de fuerza y la levadura de panadero al bol de la Kenwood, pongo el gancho de amasar y mezclo a velocidad 1. Poco a poco para que no me deje la cocina llena de harina.

Mientras mezcla los ingredientes secos, echo las dos cucharadas de aceite. Subo la potencia al 2 y la dejo así un minuto. Echo también la sal. Solo una cucharadita.

Cuando veo que el aceite se ha integrado y el color de la harina ha cambiado, le echo el agua tibia.

Aunque la masa la hago con esta máquina, pongo el agua poco a poco y subo la velocidad al 3. Normalmente echo 100 ml y me espero a que se vaya absorbiendo. Cuando veo que necesita más, vuelo a echar un poco más de agua y así hasta que vea que no necesita.

Sinceramente, el 99% de las veces he utilizado los 300 ml, pero eso no quita que alguna vez, la masa no quiera tanto líquido. La dejo con el gancho un rato dando vueltas, pues así se va amasando y cogiendo fuerza.

La masa está lista cuando al tocarla no se te pega en las manos y si coges un trozo y estiras no se rompe enseguida.

Engrasamos con aceite un bol y con la masa hacemos una bola. Tapamos con film transparente, para que no entre nada de aire. Yo suelo hacerlo con un gorro de ducha, así luego lo lavo y vuelvo a reutilizarlo varias veces.

Si es verano, la masa leudará rápidamente, pues con el calor veréis que sube rápidamente. En invierno, con el frío le cuesta mucho más. Así que mi truco es el siguiente: Si tengo encendido los radiadores de casa, pongo el bol con la masa en la mesa del comedor, que hay uno cerquita y con ese calor sube. Si no, siempre podéis encender el horno, hacer un pre-calentamiento, no muy alto. Pararlo y meter el bol dentro durante un rato. Como digo, no debe estar ardiendo, solo algo calentito para que la masa pueda subir.

Cuando está leudada, es momento de ensuciarse las manos y amasar. Para ello, en una superficie, limpia y lisa, se debe poner algo de harina. Coger la masa que tenemos en el bol y amasar para quitar el aire sobrante de dicha masa.

Es el momento de encender el horno. Nosotros lo ponemos a 180º calor arriba y abajo, luego lo subimos.

Yo normalmente estoy unos minutos amasando y viendo si se deja trabajar bien, pues alguna vez me ha pasado que ha necesitado unos minutos extra de amasado para que cuando se pase el rodillo no vuelva a su estado inicial y se quede completamente extendida.

Opcional: Es mucha masa, entonces, si te gusta una masa gruesa, textura pan, es perfecta, si no, mi recomendación es cortarla por la mitad, una la guardas y la otra la utilizas. Para guardarla varios días es mejor el congelador, para ello, coges film transparente, le pones un poco de aceite y pones una bola de masa y la guardas tal cual en el congelador, en un sitio donde no se deforme. Para utilizarla, yo la saco el día anterior por la tarde, la dejo en la nevera y al día siguiente por la mañana, a primera hora la saco y la pongo en un bol, para que atempere.

Volvemos al amasado. Como digo, amasas unos pocos minutos, si ves que está bien, es el momento de coger el rodillo y extenderla. Para ello, ten en cuenta que la superficie debe estar bien harinada, si no, tendrás el problema de que se te pegue cuando le pases el rodillo varias veces.

Mi truco. Paso el rodillo, un par de veces, le doy la vuelta con cuidado, para que no se rompa, miro si la superficie tiene harina, si no tiene, vuelvo a echar. Es mejor echar poco a poco y varias veces, que mucha y se pegue a la masa porque luego solo sabrá a harina.

Cuando la tienes bien extendida, solo debes pasarla a la bandeja de horno, con cuidado y recuerda que a la bandeja debes ponerle papel de hornear para que no se pegue.

Y hasta aquí, cómo hacer masa de pizza casera. Esponjosa y con un sabor inigualable.

INGREDIENTES PARA LA PIZZA

  • Tomate triturado (especial pizza)
  • Mixto de quesos (si te gusta el queso, puedes ponerle muchos, pero no te olvides de la mozzarella)
  • Todo aquello que te guste (jamón, bacon, carne, pepperoni, …)

Como digo, a nosotros nos encanta la pizza. La peque siempre la quiere de jamón dulce y mi marido depende del día se la hace de una manera o de otra.

Como esta masa da para llenar toda la bandeja, hacemos una división «ficticia» y la mitad para cada uno. Por supuesto, la peque no se come media pizza de este tipo, pero mami está para ayudarla y lo que sobre, por la noche está riquísima con un pequeño toque de calor en el micro.

Para que la masa se haga bien, cuando esté extendida en la bandeja, se debe pinchar varias veces con el tenedor.

Después ponemos el tomate. Le puedes poner tomate frito, pero a nosotros nos gusta tomate triturado y hace un tiempo, encontramos un tomate especial para pizzas, que está delicioso. Luego pones los ingredientes que más te gusten, en este caso, como veis es una pizza de salami, pepperoni y bacon.

Por último, queso. Nosotros ponemos un mix de quesos y luego mozzarella para finalizar el proceso. Y al horno.

Aunque no lo creáis, los ingredientes están debajo de esa capa de queso. Somos cheeselovers 🙂

Normalmente lo ponemos a 200º calor arriba y abajo durante 15-20 minutos. Para saber que está bien hecha, lo mejor es mirar los bordes de la masa y el queso como está fundido.

Con mucho cuidado, saca la bandeja del horno y deja reposar las pizza unos cinco minutos aprox. Nosotros, a veces, tenemos tanta hambre que solo pensamos en comer. El problema de intentar cortarla y cogerla tan caliente, es que la masa se pega al papel y si la dejas unos minutos reposar y que el calor residual se vaya, se podrá despegar sin mayor problema cuando la cortes.

Una vez cortada. ¡Al ataque!

Esta fue mi primera pizza casera. ¡Deliciosa!

Comentario personal: si os gusta con ventresca, no la pongáis cuando la pizza se haga en el horno. Ponerla después, encima de la masa. Así no soltará todo el agua y dejará la masa mojada.

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Personalmente la hago igual, pero sin máquina (el amasado a mano son 5 minutos) y realmente queda deliciosa!!!

    CocinaDeEmergencia!

    Me gusta

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