Bizcocho de Calabaza con especias

Adoro el Otoño, aunque poco a poco ya no disfrutamos tanto tiempo de él, es una época del año que me fascina. Me encantan sus colores: naranja, marrón, verde apagado. Esta época es perfecta para hacer fotos alucinantes en lugares llenos de naturaleza, con las hojas cayendo de los árboles, con mil y un colores que son una verdadera maravilla para la vista.

Otra razón por la que adoro esta época del año es porque aunque empieza hacer frío, los momentos de sol hace que salgas y la temperatura es perfecta. Ni frío, ni calor, una temperatura media, justo para poderte tomar una crema de verduras, si te apetece, pero luego terminarlo con un heladito.

Y como no, sus frutas y verduras. Las estrellas de esta época, la calabaza y el boniato. Dos de las que más me gustan. El boniato… esa patata dulce que cuando la cocinas es la delicia de todos. A mi marido le gusta frito. A la peque le encanta al horno o machacado y a mi, como postre con un poco de canela y miel.

Y luego tenemos la calabaza. Con ella, sí que podemos hacer mil cosas también. Recetas saladas o dulces. Aunque si os soy sincera, hasta hace poco no me atrevía a hacer muchas cosas con calabaza. Me daba miedo que no quedara del todo bien o que el sabor fuera extraño.

Hace unos días, por motivo de Halloween, un proveedor trajo una calabaza ecológica a las oficinas y como mis compis saben que soy una cocinillas me dijeron… Tienes que hacernos algo. Así que me la llevé a casa y con ella he hecho mi primer bizcocho de calabaza especiado, pero no el último, porque ha quedado DELICIOSO.

INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO

  • 300 gr. harina
  • 150 gr. mantequilla a punto pomada
  • 250 gr. azúcar
  • 3 huevos
  • 250 gr. aprox de puré de calabaza (antes de hervir son unos 450 gr.).
  • 150 ml. leche
  • 1 limón
  • 1 cdita. bicarbonato
  • 1 cdita. levadura química
  • 1 cdita. canela 
  • 1 cdita. jengibre molido
  •  ½ cdita. clavo
  •  ½ cdita. sal

RECETA DEL BIZCOCHO

Lo primero que se debe hacer, antes de empezar con la receta, es hervir la calabaza. Así que la pelaremos, cortaremos y la pondremos en una olla con agua a hervir durante unos 20-25 minutos.

Cuando veáis que la calabaza lleva hirviendo 15 minutos, más o menos, podéis hacer el buttermilk. Aquí no es tan fácil encontrarlo hecho, pero es fácil y rápido, así que no os supondrá mayor problema. Lo único que debéis hacer es juntar los 150 ml de leche con un buen chorro de zumo de limón (yo suelo poner el zumo de medio limón, aprox) y dejáis reposar durante, mínimo, 15 minutos.

No os asustéis, veréis que la leche se corta y tiene una textura algo extraña. Es normal. Eso es el buttermilk, que le dará una esponjosidad y jugosidad super rica a nuestro bizcocho.

Cuando la calabaza termine de hervir, escurrirla, y en el mismo escurridor macharcarla con un tenedor. Así sacaréis todo el exceso de agua. Dejar reposar un rato para que se atempere.

Mientras esperáis, podéis coger el clavo y machacarlo en el mortero. Después podéis coger todo los ingredientes secos y juntarlos: Harina, bicarbonato, levadura, clavo, jengibre, canela y sal.

Cuando tengáis todos los ingredientes juntos en el bol, remover un poco con una cuchara para que estos se mezclen y suelten su aroma. Dejarlos a un lado para cuando los necesitéis.

Encender el horno a 180º con calor arriba y abajo. Preparar el bol para horno (esta vez, yo utilicé un bol de 20 cm.

Ahora nos toca mezclar los ingredientes húmedos, para ello: poner la calabaza y el azúcar en un bol y mezclar. Que se mezcle bien durante un rato, para que el azúcar sea absorbido por la calabaza. Se hará una mezcla espesa y uniforme.

En la primera foto tenéis el momento de la mezcla de la calabaza con el azúcar. En la segunda, el momento de echar la mantequilla

Cuando esté lista, agregamos la mantequilla. IMPORTANTE! Que esté a temperatura ambiente y su textura sea pomada. No sirve con la fría, porque no terminará de integrarse correctamente.

Cuando esté bien integrada la mantequilla, añadimos, el buttermilk (mezcla de leche y limón) y los huevos. Dejamos que se mezcle todo bien.

En el momento que vemos que todo está bien mezclado solo nos queda juntar los ingredientes secos con los húmedos. Para ello, vamos echando, poco a poco en el bol de la mezcla, los ingredientes secos. Removemos y volvemos a poner el resto.

Aquí tenéis el momento de mezclar todos los ingredientes y el momento de pasarlo al bol para meter la masa en el horno.

No hace falta remover en exceso, solo necesitamos que los ingredientes se integren entre ellos y quede una mezcla uniforme.

Pasamos la mezcla al bol para horno, que ya tendremos preparado (acordaros de poner mantequilla y harina para que no se pegue o papel de horno). Lo metemos en el horno y dejamos mínimo 30 minutos, pero id vigilando.

Recordar que cada horno es un mundo y por ello, es mejor vigilar la mezcla para que no se nos queme.

Pasados 30 minutos, abrid el horno y pinchar el bizcocho, si sale limpio está listo, si no, dejadlo un rato más. Yo en total lo tuve 45 minutos en el horno. Mi casa olía a las mezclas de las especias, una explosión para nuestros sentidos.

Cuando esté listo. Lo sacamos del horno y ponemos el bol encima de una rejilla durante 10 minutos. Pasado este tiempo, sacad el bizcocho de dicho bol y dejarlo en la rejilla para que atempere.

INGREDIENTES Y RECETAS PARA LA CREMA

  • 250 gr. queso tipo philadelphia
  • 120 gr. azúcar glass
  • 1 cda. de esencia de vainailla

Ponemos el queso de untar en el bol, es mejor que esté a temperatura ambiente. Mezclar un poco y añadir el azúcar glass. Cuidado con este paso si lo hacéis con máquina de mezcla, porque puede dejaros la cocina blanca como si estuviera nevada. Es mejor mezclar el azúcar con el queso poco a poco y a poca velocidad, yo suelo ponerla al 2. Cuando esté integrado el azúcar añadir la esencia de vainilla.

Yo esta vez puse un poco más de una cuchara para darle un sabor intenso, pero sin ser empalagoso.

Ahora solo queda decorar. Para ello, yo lo que hice fue quitar el copete de la tarta. Rallarlo y dejarlo reposar. Cuando la crema estaba lista, simplemente la extendí por el bizcocho (yo lo hice por la parte de arriba, pero si te gusta por toda la tarta es a gusto de quien lo hace). Después cogí las migas del copete y las tiré por encima.

Y aquí tenéis el resultado final.

5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Me encanta el bizcocho de calabaza y este con las especies que le has echado ya me imagino que debe estar divino!!

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    1. Lo está. Tenéis que probarlo!!! 🙂

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  2. Taisa dice:

    No soy especialmente fan de la calabaza, igual te ha quedado muy bonito y se ve con muy buena pinta ese bizcocho. 🙂 Me ha llamado mucho la atención la crema para cubrirlo. Eso sí que me lo apunto para probarlo algún día. 🙂 Lo malo que ahora andamos revisando la alimentación, porque mi marido le ha salido intolerancia a la fructosa, y no debe tomar nada de azúcar.

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    1. Muchas gracias por tu comentario.
      Vaya!! Ahora tendréis que sustituirla por alimentos naturales, no?

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