Hamburguesa con Patatas Fritas

Pues sí, hoy la receta es así de sencilla. Pero incluso lo más sencillo tiene su qué y si lo quieres hacer todo o casi todo, casero, no dudes en que tendrás que ensuciarte las manos.

Así que hoy os traigo la receta de nuestra hamburguesa casera con patatas fritas. Una delicia que nos hacemos de vez en cuando para disfrutar los tres, de un plato, no muy saludable. Porque no todo es cuidarse, de vez en cuando nos podemos pegar estos pequeños caprichitos.

Además, tenemos la suerte de que los platos preferidos de la peque son las lentejas, el brócoli, el pescado, pero de vez en cuando también no pide algo así, y antes de pedirlo en cualquier fastfood, pues lo hacemos en casa, que siempre queda más sabroso y nos parece que es un poquito más sano.

Ingredientes

  • 400 gr. carne picada mixta
  • 1 huevo
  • 1 diente de ajo
  • Especies al gusto (yo le pongo perejil y hiervas provenzales)
  • 2 – 3 cdas de pan rallado
  • 1 patata por persona (si son medianas o pequeñas y os gustan las patatas, podéis hacer más)
  • Pan de hamburguesa (o el que más os guste)

Receta de la hamburguesa

Lo primero que tenemos que hacer es pelar y cortar las patatas. A nosotros nos gustan las patatas fritas tradicionales, así que una vez peladas, hago pequeños bastones.

Es importante intentar que todos tengan el mismo grosor, ya que si son muy diferentes, tendrás el problema de que unas se cocinarán y otras, en cambio, quedarán crudas.

Cuando las hayas pelado y cortado, ponlas en un colador y límpialas bien. Deja que el exceso de agua se vaya. Mientras tanto, puedes poner abundante aceite en una sarten grande para hacer las patatas.

Nosotros siempre utilizamos aceite de oliva para hacer las patatas fritas. Nos gustan mucho más con ese sabor tan especial que da el aceite de oliva.

Cuando veas que el aceite está caliente, pero no ardiendo, es momento de echar tus patatas a la sartén.

TRUQUITO: Yo para saber que empieza a calentar el aceite, lo que hago es que enciendo el fuego, dejo pasar un par de minutos y echo una patata dentro. Cuando veo que empieza a burbujear es porque el aceite se está calentando y es momento de echar el resto. Poner el fuego a intensidad media, para que el aceite no se caliente demasiado y se queme.

Si la sartén es lo suficientemente grande y ancha para poder poner todas las patatas y no tener que remover, mucho mejor. Si no, o las haces en diferentes sartenes o cuando unas estén hechas, poner el resto a cocinar.

Cuando hayas puesto las patatas en la sartén, podemos empezar a hacer las hamburguesas. Para ello, pondremos la carne picada en un bol donde podamos remover y poner los ingredientes. Nuestras hamburguesas suelen ser 50% de carne de vacuno y 50% de carne de cerdo.

Puesta la carne en un bol, removemos un poco, puedes hacerlo con las manos o con una espátula, para ir deshaciendo la carne y dejando más blanda. Luego pondremos el huevo y mezclamos bien, con la espátula o con la mano.

Cuando el huevo y la carne estén bien integrados, echaremos las especias, el diente de ajo rallado y la sal. Y seguimos mezclando. Para saber cuántas especias echar, yo lo que hago es poner un puñado de cada, después mezclamos, si vemos que cuando está todo mezclado se ven las especias por todos lados y no hay luares sin nada, entonces perfecto, si vemos que al mezclar las especias «desaparecen» entonces es mejor que echemos más. Pero igualmente, esto va a gusto de cada persona.

Por último, para terminar de hacer nuestras hamburguesas, añadiremos el pan rallado y volveremos a mezclar. El pan rallador terminará de ligar todos los ingredientes para que podamos, luego, dar forma a nuestras hamburguesas.

Poner la mezcla en la nevera durante unos 5 -10 minutos para que se asiente.

Mientras vamos haciendo la mezcla de las hamburguesas, no perdamos de vista nuestras patatas. Si veis que se van dorando por el lado que están en el aceite, darles la vuelta. Si habéis puesto aceite hasta taparlas, podéis dejarlas hasta verlas totalmente doradas.

Mientras la carne está en la nevera y las patatas se siguen dorando, es momento de hacer nuestra salsa. En casa, somos amantes de la mayonesa. Pero no nos gusta la mayonesa de bote, nos gusta la mayonesa casera y es que tiene un sabor totalmente diferente.

¿Os cuento un secreto? Siempre, siempre, siempre se me cortaba la mayonesa cuando intentaba hacerla. Me había dado por vencida y pensaba que este era mi talón de Aquiles en la cocina. Una simple mayonesa y al final, gracias a los consejos de mi suegra, conseguí hacer una mayonesa, no solo que no se me cortara, si no una mayonesa, consistente, con cuerpo, con sabor. Simplemente perfecta. Desde que hice esa mayonesa, creé el monstruo de la mayonesa que siempre quiere cuando hago pollo, cuando cocino patatas fritas o incluso, con una buena hamburguesa. Sí, estoy hablando de mi pequeñaja y su paladar exquisito. He intentado hacer pasar la de bote por la de casa, pero no. Se ha dado cuenta enseguida.

Ingredientes para la mayonesa

  • 1 huevo (si puede ser talla L)
  • 1 pizca de sal
  • Aceite de girasol
  • Aceite de oliva
  • 1 diente de ajo (opcional)
  • un poco de zumo de limón

Receta de la mayonesa

Poner en el vaso de la batidora el huevo, la pizca de sal, si quieres que le dé un toque especial le pones el diente de ajo. Yo si la hago pensando en la peque, no se lo pongo, si es para nosotros, siempre le pongo un diente mediano o pequeño. Por último, echamos un buen chorro de aceite de girasol, hasta tapar el huevo, no hace falta mucho más.

Ponemos la batidora en el vaso y encendemos. IMPORTANTE: no debeis mover ni el vaso de la batidora, ni la batidora, los dos primeros minutos. Dejar que se vayan juntando los ingredientes. Pasado el tiempo y viendo que los ingredientes se han juntado, podemos mover un poco la batidora, de un lado a otro, SIN LEVANTAR. Esto es importante.

Veremos que la mayonesa ha cogido cuerpo, es decir, se está haciendo consistente, NO LÍQUIDA. Cuando veamos que está así, la mayonesa estará casi lista. Pero tienes que ver si tienes suficiente.

Si quieres hacer más cantidad, lo único que debes hacer es volver a añadirle aceite de girasol. Poner un par de dedos más y volver a batir con la batidora. Esta vez, dejar 30 – 35 segundos y empezamos a levantar, un poco la batidora para ir juntando el aceite con la mayonesa que tenemos. Veréis como se dobla la cantidad. Pero sigue siendo una mayonesa firme y consistente.

Cuando veamos que ya tenemos la cantidad que queremos, echamos un buen chorro de aceite de oliva. Y volvemos a batir con la batidora. Moviendo poco a poco, de arriba abajo para que puedan mezclarse los ingredientes.

Podríamos hacer la mayonesa totalmente con aceite de oliva, pero el sabor que deja es demasiado fuerte y al final, mata el sabor del resto de elementos del plato, por lo que es mejor hacerla de un sabor más suave, y al acabar, le ponemos un buen chorro de aceite de oliva para darle ese sabor intenso, sin que se el único sabor que se note.

Cuando se haya mezclado el aceite de oliva con el resto de ingredientes, ya tenemos la mayonesa acabada. Pero nosotros echamos un poco de zumo de limón, para que así se conserve durante varios días en la nevera, pues siempre nos suele sobrar un poco. Terminamos de mezclar con la batidora. Pasamos la mayonesa a un bol donde luego podamos servir.

Terminada la mayonesa, seguramente nuestras patatas estarán doradas, por lo que es momento de sacarlas del fuego, para ello, prepararamos en un plato, papel de cocina, absorvente. Sacamos las patatas de la sartén y colocamos encima del papel de cocina para que absorva el exceso de aceite. Cuando están todas fuera, les echamos un puñado de sal y dejamos apartadas.

Es el momento de hacer las hamburguesas. Para ello, sacamos la mezcla de la nevera y partimos la mezcla a partes iguales. Normalmente a mi me salen 5 o 6. Dependiendo de lo grandes que las queráis. Mas o menos, cada una es una palma de la mano, para ello cojo el trozo de carne, formo una bola y con las palmas de la mano la aplasto un poco, dando forma redonda de hamburguesa. No tiene que quedar perfecta.

La dejo un poco gorda, porque luego en la sartén la aplato con la espátula

Hacerlas en la sartén al gusto. A mi me gustan muy poco hechas, a mi medio limón, muy, muy hechas y la peque al punto, tirando a poco hechas. Cuando la pones en la sartén, lo mejor es aplastar un poco la carne hasta dejarla como quieras (a mi me gusta gordita, pero a medio limón le encanta que sea más fina para que se haga bien por dentro. Pasados unos minutod le damos la vuelta.

Para darle el toque final, antes de terminar, poner una loncha de queso encima y tapar la sartén con la tapa durante unos segundos. El queso se derretirará y estará absolutamente delicioso.

También puedes poner la mezcla de carne, el queso y más mezcla de carne, para así dejar el queso en la parte central. Todo depende del gusto del comensal. Por supuesto, puedes ponerle más cosas. Tomate en rodajas, pepinillos, cebolla crujiente, …

Ahora solo queda poner los elementos en el plato. A nosotros nos gusta la hamburguesa en pan y las patatas fritas al lado. Aunque esta vez, la peque de la casa hizo el invento de las patatas dentro del pan con la hamburguesa y debo decir que estaba DELICIOSO!

Y a vosotros ¿Os gustan las patatas fritas? ¿ Y las hamburguesas? ¿Qué le ponéis a vuestras hamburugesas?

5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. ¡Fantastico! Esto no es una receta, son 3…. patatas fritas, una deliciosa mahonesa y la hamburguesa, y lo mejor, todo 100% homemade. ¡Brutal!

    CocinaDeEmergencia!

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    1. Si!!! 3 en 1. 🙂 🙂

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  2. Una receta maravillosa

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